15.000 Aniversario Humano-Canino

Los seres humanos aparecimos en la tierra hace no menos de 5 millones de años, aunque el último antepasado primate que tuvimos fue el procónsul, hace 10 millones de años.

Conocimos al perro hace apenas unos 15.000 años, algunos se aventuran a 30.000, como quiera que sea, son una gota en el océano al lado de los 10 millones que anduvimos sin ellos.

Pero resulta interesante que hasta que los conocimos a ellos nos mantuvimos en la edad de piedra. Es decir que demorábamos millones de años en hacer cualquier mínimo avance.

Se han encontrado hachas de piedra de mano con diferencia de un millón de años. Es decir que un antepasado nuestro había inventado la piedra filosa para cortar la carne de las presas, y a ninguno se le ocurrió atarle un palo para hacerla más cómoda a lo largo de más de un millón de años.

El hacha de mano no tuvo mango de madera por millones de años

Así era de lenta nuestra evolución ... ¿puede ser solamente casualidad que hayamos evolucionado tanto en tan poco tiempo justo después de conocer al perro?

Varias teorías de la ciencia

Algunos científicos sostienen, en base a experiencias realizadas con chimpancés, que cuando descansamos mejor, desarrollamos logarítmicamente nuestra inteligencia dormida. Como si la naturaleza nos dotara de una inteligencia superior a la necesaria, debido a que en situaciones de estrés y mal descanso disminuirá.

Entonces al tener el perro dormíamos mejor, no necesitábamos estar atentos a los ruidos de la noche, si se acercaba algún peligro, el perro con su sueño liviano nos despertaría.

Ese dormir más profundo desarrolló rápidamente las habilidades intelectuales dormidas y eso explicaría nuestra rápida evolución luego de conocer a nuestros amigos peludos.

Otras teorías dicen que al ser más eficientes en la caza, nos alimentamos mejor y en mejor tiempo, con lo que desarrollamos más rápido nuestra habilidad tecnológica.

Otros sostienen que solo pudimos controlar al ganado luego de contar con la velocidad del perro, y que eso nos permitió dejar de vagabundear detrás de las manadas de presas.

Al poder permanecer quietos en un solo lugar por mucho tiempo, pudimos desarrollar mejor la tecnología, contamos con más tiempo libre para pensar y crear cosas, desde la agricultura hasta mejores casas.

Probablemente haya sido una combinación de todas esas cosas, pero lo cierto es que, si comenzamos nuestro camino bajando de los árboles hace 10 millones de años, y conocimos al perro hace 15.000, reducido a la escala de un año, es como que estuvimos todo el año en la edad de piedra, en la tarde del 31 de diciembre conocimos al perro y en esas pocas horas que quedaban antes del año nuevo pasamos de la edad de piedra a la nanotecnología, la cibernética y las megaconstrucciones actuales ... demasiado para pensar solo en casualidades.

Por eso quizás tengan razón los pueblos antiguos, que sostenían que los lobos fueron enviados por el Gran Espíritu para guiarnos en el camino.